El Caso de Locura en un Joven Guajiro
 

Reporte de uno de los protagonistas en Enero del año 2000.

Por el año de 1955 un muchacho del ingenio Tuinicú en las proximidades de la legendaria ciudad de Sancti Spiritus, fue llevado al Hospital Calixto Garcia de La Habana despues de haber caído en un estado de locura aguda .El muchacho que nos ocupa se llamaba Luis Rojas y había crecido en el campo por aquellos alrededores del centro de la isla de Cuba donde mismo trabajaba.

Lo condujeron a La Habana sus familiares al encargo de un amigo de su familia, del mismo central y pueblo,  Gregorio Borrego, que por esos tiempos estaba en La Habana. Era como pudiera decirse, un habanero de Tuinicú. El caso del muchacho Rojas es meritorio de contarse, de acuerdo a Borrego, porque el no sabe como ocurrió su enfermedad y como evolucionó es aun un misterio mayor.

El muchacho vivía con su familia, que se sepa no era casado, en una finca de las que nutrian de caña de azúcar al Central Tuinicú. De esas mismas fincas salían muchos de los trabajadores para el corte de la caña en esa zona agrícola.

Esencialmente, el caso era el de un individuo joven que había perdido la mente, eso es estaba demente. No tenía antecedentes de locura, ni de ningún tipo de problema mental, ni neurológico, ni metabólico, ni genético. De ahí que hubieran un sin número de especulaciones acerca de la enfermedad súbita que había afligido al muchacho. Se especulaba que si la mente se le había ido
cuando estaba cortando la caña que quizás había un factor tóxico, o quizás algo relacionado con el medio ambiente. Se decía que era un proceso de una "picada" de alguna púa que le introdujo un veneno. Quizás era un pinchazo con la hoja de la caña de azúcar. Estas eran algunas de las cosas que se decían y obviamente no hemos entrado en ninguna razón en el campo de la santería y el oscurantismo. Dejemos ahí el diagnóstico diferencial del caso de locura
súbita del muchacho Rojas.

El asunto se complicó. Y asi fue que al muchacho hubo que sacarlo del campo y llevarlo a La Habana. La enfermedad propiamente dicha había comenzado en el campo de caña de donde lo sacaron medio "abobado" unos meses atrás. Entonces lo atendieron en el central y "no daban pie con bola." Finalmente, al cabo de un tiempo cuya duración mi relator no puede precisar porque ya hace muchos años del proceso, serían alrededor de unos meses, lo mandaron para la Habana
en donde el Sr Borrego lo recogio y lo llevó al Calixto García. Hospital Universitario legendario de La Habana.

Allí todavía estaban en pie y en uso por lo menos dos de los pabellones viejos de madera del Hospital centenario del 1896. Borrego lo iba a visitar de vez en cuando pero a veces hasta dos veces por semana. Siempre que Borrego lo visitaba el muchacho estaba en la cama mirando hacia la sábana que lo cubría. No hablaba mucho y cuando hablaba no se le entendia lo que decía.

Por fin, al cabo de varios meses en el Calixto, un día llegó Borrego a verlo y se sorprendió al llegar a la sala porque Luis Rojas no estaba en su cama. No estaba en ninguna de las camas que se acomodaban en la vieja sala de madera del Calixto. Preguntó que en dónde se encontraba su protegido y amigo de su familia, quizás espero que le dijeran algo malo porque no había visto
ninguna seña de mejoría en el trágico caso en las semanas que allí llevaba el muchacho internado. Pero la noticia no se hizo esperar y no fue mala. Le dijeron unos pacientes que estaban allí en la sala que el muchacho Rojas estaba jugando a la pelota afuera en un campo entre los edificios uno y dos. Efectivamente, Borrego salió a ver el fenómeno con sus propios ojos. En realidad no lo creía. Pero allí ante el mismo estaba Luis Rojas jugando a la pelota y actuando de una manera muy normal y apropiada para su edad .

De acuerdo a Borrego, el muchacho tenía al ser recuprado la misma personalidad que habia tenido mucho antes cuando estaba sano. ¿Como había ocurrido ese cambio? La respuesta estaba en el hecho de que le habían aplicado unos cuantos tratamientos de electroshocks. Se piensa que en total fueron unos seis. El muchacho quedó muy bien y fue otra vez para el campo con su familia cerca de Sancti Spiritus.

El electroshock se ha venido utilizando en la historia de la medicina desde principios y mediados de este siglo. No ha sido hasta algo reciente cuando se ha podido comprobar que las descargas eléctricas que causan una convulsión algo controlada causan cambios que son positivos en lo que respecta alos conductores de la neruoquímica cerebral. La complicación mayor de los
electroshocks son las fracturas de los huesos en partuicular de la columna vertebral. Pero con el uso de la anestesias y los relajantes musculas esa compluicación se ha reducido a un mínimo. Todavía se utilizan los electroshocks en manos de especialistas del sistema nervioso en casos de
depresión, sicosis severa, la esquizofreenia, y algunas otras dolencias. Eldiagnóstico del muchacho Rojas no está comprobado con la información que nos dieron puesto que solamente hubo un ataque de demencia así es que la esquizofrenia queda en duda. Por otro lado, no se saben cuales fueron los detalles clínicos del caso despues de estas anécdotas.

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